Guía para comprar la mejor fresadora de 2017

Una fresadora es una máquina de carpintería que se encarga de realizar cortes específicos en la madera llevando a cabo el arranque de viruta. Es una herramienta especial usa una fresa para conseguir diferentes cortes en el material con el que estamos trabajando.
El objetivo de la fresa es, haciendo una determinada presión muy intensa, conseguir el corte deseado para diferentes trabajos.
Por ejemplo, puede ser utilizada para hacer encajes para ranuras, bisagras, así como para diferentes perfiles.
Su característica principal es que cuenta con una velocidad de rotación muy intensa que pueden superar con creces la que consigue el taladro, llegando hasta las 30.000 revoluciones por minuto. Además, consigue que las superficies tengan una superficie lisa no haciendo falta realizar un proceso de lijado; eso sí, se trata de una herramienta que puede ser utilizada en unas condiciones específicas de trabajo para que el operario siempre pueda manejarse en situaciones de la máxima seguridad y conservar el equipo sin que se produzca ningún deterioro en él.

La última actualización fue el:22/09/2017 19:43

Qué fresadora comprar: aspectos a tener en cuenta.

Al haber tantos modelos de fresadoras en el mercado, y tantas fresas diferentes, no siempre es fácil elegir una buena fresadora; por esta razón, hemos preparado una extensa guía para encontrar las mejores fresadoras en base al uso de varias:

Tipos de fresadoras

Las fresadoras pueden clasificarse dependiendo de varios criterios como puede ser el número de ejes de operación, o la orientación que tiene el eje de giro.
En los puntos siguientes vamos a ver algunas de las clasificaciones más populares:

Fresadoras horizontales

Las fresadoras horizontales utilizan un tipo de fresa con forma cilíndrica que se adaptarán en un eje horizontal y que tendrán la habilidad de ser accionado por el cabezal de la propia máquina.
Es un tipo de máquina especial que se suele emplear para hacer trabajos de ranurado, o para conseguir diferentes perfiles.
Hay que tener en cuenta que la profundidad máxima de cada ranura a tratar tendrá un cierto límite y este será dado por el radio exterior de los casquillos de separación y por el radio exterior de la fresa que se vaya a utilizar.

Fresadoras verticales

Por otra parte, también contamos con las fresadoras verticales, que tienen la particularidad de que su eje se orienta, obviamente, de manera vertical a la mesa de trabajo.
Las fresas de corte que se van a usar en el mecanismo se deben montar en el husillo y tendrán una cierta capacidad de giro sobre su propio eje.
Dentro de esta clasificación nos encontramos, a su vez, con dos opciones diferentes: fresadoras de consola o de banco fijo (también conocidas como de bancada).
Fresadora de torreta: En estos tipos, el husillo está fijo cuando se produce el corte, y lo que conseguirá el movimiento será la fresa que será capaz de moverse, o bien en vertical, o bien de manera horizontal.
Fresadoras banco fijo: La particularidad de estas fresadoras es la mesa solo se podrá mover de manera perpendicular al husillo, y este tan solo se podrá mover de forma paralela a su eje. Digamos que tiene un movimiento más limitado, por lo que solo se suele utilizar para unos trabajos más específicos.

Fresadoras universales

Comparte una característica clave con las fresadoras horizontales y es que el puente es deslizante, pudiendo desplazarse usando unas guías especiales.
Las fresadoras universales disponen de un husillo principal en el que se adaptará un cabezal para convertirla en vertical, y unos ejes para hacer que también trabaje de manera horizontal.
Uno de los problemas que presentan estas fresadoras es el coste que se nos puede disparar dependiendo del uso que se le vaya a dar; y no solo eso, si no que el tamaño de las piezas también es algo elevado, por lo que hará falta tener una cierta destreza para usarla.

Fresadoras especiales

En este punto vamos a ver algunas fresadoras más específicas, teniendo unas determinadas formas que determinarán el resultado del trabajo a realizar:

Fresadoras circulares

Trabajan en una mesa con forma circular que puede girar. Puede tener varios cabezales, tanto para operaciones de acabado, como de desbaste.
Es un tipo de fresadora bastante personalizable, ya que se pueden añadir o eliminar piezas de la mesa en el caso de que necesitemos perfilar todavía más el trabajo.

Fresadoras copiadoras

Las fresadoras copiadoras tienen dos mesas diferentes: la principal, la del trabajo, se encargará de sujetar la pieza que se va a mecanizar. También tiene otra mesa auxiliar.
A diferencia de las opciones anteriores, estas fresadoras no se basan en un sistema mecánico de seguimiento, si no que usan sistemas electrónicos, hidráulicos o electro-hidráulicos.

Fresadoras de pórtico

También reciben el nombre de fresadoras de puente; en este caso, el cabezal se moverá a lo largo de una especial estructura compuesta por dos columnas ubicadas en los does extremos de la mesa.
En cuanto al movimiento, se pueden mover de manera vertical y transversal a nuestro antojo.
Son las más usadas para tratar piezas que tengan dimensiones considerables.

Fresadoras de puente móvil

En estas fresas ya no se mueve la mesa, si no que lo hace una herramienta que se parece mucho a un puente grúa y que, al igual que la opción anterior, su uso suele estar destinado al tratamiento de grandes piezas.

Fresadoras de madera

Y terminamos con esta clasificación que describe un tipo de herramienta usada para realizar trabajos de fresado en superficie plana que son de madera.
Se utilizan especialmente cuando hay que hacer trabajos minuciosos de ebanistería y de bricolaje en general (por ejemplo, para hacer machihembrados, juntas de cola de milano, ranurados, bisagras…).
Las fresas que usan estas máquinas son especiales, ya que han sido diseñadas para tratar la madera; por ello, los dientes tienen unas mayores dimensiones y, además, mayor espacio entre ellos que las mesas que se usan, por ejemplo, para tratar el metal.

Tipos de fresas según el número de ejes

Además, dependiendo del trabajo a realizar, también es importante conocer la clasificación de fresadoras dependiendo del número de ejes:

Fresadoras con 3 ejes

Nos da la posibilidad de controlar el movimiento de las piezas usando un sistema cartesiano con los 3 puntos característicos.

Fresadoras con 4 ejes

Sigue los 3 movimientos anteriores pero, además, también nos da la posibilidad de controlar el giro de la pieza teniendo un eje como referencia (puede ser un plato giratorio o un mecanismo divisor). Son usadas para crear superficies como engranajes.

Fresadoras con 5 ejes

Estas fresadoras son usadas para poder crear unas formas mucho más complejas (por ejemplo, turbinas); en ellas se puede controlar el giro de la pieza con referencia de dos ejes, o bien el giro de la pieza sobre un eje horizontal y también considerando el nivel de la inclinación.

Características de las fresadoras a analizar antes de comprarlas

A continuación, vamos a analizar punto por punto todas las claves a considerar a la hora de comprar una fresadora:

Superficie de la mesa

Este dato vendrá dado por el ancho de la mesa X longitud, en milímetros, y dependerá del tipo de trabajo a realizar. Lógicamente, con una mesa pequeña no podremos trabajar con grandes piezas.
Sin embargo, tener una máquina muy grande para una pieza pequeña resultará ineficaz y más complicada de usar.

Peso máximo que admite la mesa

Nos indica el peso máximo que debe de tener la pieza, o la suma de las mismas, que usemos en la mesa de trabajo. Nunca debe de ser superado y se usa como medida de referencia el kg.

Avances de la mesa

Este dato nos indica la capacidad que tiene la mesa para poder moverse de un lado a otro, bien de manera transversal, o bien de manera longitudinal. Usamos el valor de X para referirnos al desplazamiento que se realiza de manera longitudinal, y con Y de manera transversal.
Cómo ya hemos visto anteriormente, también encontramos otras fresas (como las fresadoras de torreta), que utilizan otras dimensiones cómo la Z, para referirse, por ejemplo, al tiempo que tarda en llevarse a cabo un determinado movimiento (y que se mide en minutos).

Rango de velocidades (máximas y mínimas) / cantidad de velocidades

Es un valor que indicará la velocidad mínima y la máxima a la que puede funcionar la fresadora.
Otro de los valores que tenemos que considerar a la hora de comprar fresadoras es la cantidad de velocidades que tenemos a nuestra disposición; a mayor cantidad de velocidades disponibles, más cantidad de fresas podremos usar, y mayores posibilidades de cortes conseguiremos.

Potencia

Aquí nos referimos a la potencia del motor de la propia fresa. A mayor potencia del motor de la fresadora, mayor capacidad de corte tendrá; este dato es clave, sobre todo cuando estamos hablando de piezas de gran tamaño, o bien de algunas con materiales muy duros de perforar.
La potencia se mide en Kg o en tn.

Distancia husillo  Mesa

Este valor también es muy importante porque limitará la altura de las piezas con las que estamos trabajando; si la distancia es muy reducida, la pieza a tratar no podrá tener una gran longitud.

Dimensiones de la máquina

No debe de confundir con las dimensiones de la mesa; en este caso, hablamos de la máquina en general, y viene dado por la relación entre el largo x ancho x algo medido en milímetros.

Peso neto de la fresadora

El peso neto es lo que consideramos como el peso real de la fresadora sin añadir el embalaje o el peso de una herramienta opcional.

Avance del husillo

Esta medida también es clave porque nos indicará que tamaño tendrá la pieza más pequeña que se puede usar con la máquina.

Forma del porta-herramientas

Esta forma puede ser o bien cilíndrica o cónica, y ayudará conseguir diferentes resultados dependiendo de lo que se busque.

Relación entre el peso-tamaño

Otro de los puntos clave a considerar es esta relación y vamos a ver porque:
Muchas personas cometen el error de comprar una fresadora que sea pequeña para empezar, ya que no tienen un presupuesto muy elevado para ello, o porque todavía no se manejan bien con este tipo de maquinaria.
Comprar una fresadora pequeña puede ser un problema a largo plazo porque necesitaremos un cierto espacio para montarla, adaptar los sistemas de sujeción, la propia mesa, así como tener un lugar cómodo en el que situar la pieza con la que vamos a trabajar.
La ubicación de la máquina debe de tener el espacio necesario como para colocar cualquier herramienta que nos haga falta, así como el suficiente en los costados y tener siempre en consideración la altura del techo.
Por otra parte, el peso tiene que estar relacionado con el tamaño de la fresadora. Por lo general, cuánto más pesa una fresadora, menos vibraciones internas se producirán, por lo que se conseguirá un mejor funcionamiento.
Una máquina demasiado liviana puede producir algunos problemas importantes de flexión a lo largo de sus columnas.
Es por ello por lo que vale la pena comprar una fresadora más grande, más pesada, y con buenos materiales para no arrepentirnos luego.

Tipos de fresas

Una vez que tengamos claro el material con el que vamos a trabajar, también tenemos que conocer los tipos de fresas más habituales para poder conseguir los mejores resultados; además, también habrá que analizar si sin compatibles con la fresadora que hemos comprado.

Tipos de fresas para fresadoras horizontales

Tipo de fresa cilíndrica frontal

Este tipo de fresa es la más acertada a la hora de tratar materiales duros, en superficies planas de grandes extensiones.

Tipo de fresa de 3 cortes con dentado helicoidal alterno / 3 cortes normal

Son mucho más específicas y variadas. Podemos encontrarlas creadas en diferentes materiales como pueden ser de acero rápido.
El tipo de corte que consiguen también es más especial ya que serán periféricos para, por ejemplo, hacer ranuras con formas específicas.

Tipo de fresa sierra

La fresa del tipo de sierra son adecuadas para separar pieza, o bien para cortar ranuras profundas.

Tipos de fresas para fresadoras verticales

Cilíndricas

Se utilizan para hacer perfiles, caras y agujeros. Si nos decantamos por este tipo de fresa, deberíamos elegir aquellas que se han fabricado con TiN (Nitruro de Titanio), ya que suelen ser las más resistentes.

Madrilar

Estas fresas están pensadas para trabajar rápidamente; son muy duras por lo que consiguen los mejores resultados, hasta en los materiales más duros.

De 2 dientes

Especiales para conseguir buenos resultados en ranurados y cavidades.

De dientes postizos

Y finalmente tenemos este tipo de fresa usado para tratar materiales más duros. Los dientes postizos suelen estar fabricados por carburos metálicos o HSS para conseguir los mejores resultados.

Recomendación: Si vamos a trabajar con la máquina de forma continua, necesitaremos asegurarnos de que las fresas están sujetas de una forma segura. Por ello, se recomienda la compra de unas mordazas y evitar los porta-brocas comunes que llevan la gran mayoría de las fresadoras.
Además, las fresas no se deberían de apretar en exceso, sobre todo si estamos intercambiando de forma habitual entre diferentes opciones.
La mejor opción es echar un vistazo al manual del fabricante para saber que apriete es el adecuado en base a nuestra situación.

Coste de la fresadora

Una vez que conozcamos los criterios para comprar una fresadora, habrá llegado la hora de la verdad, analizar presupuestos y características para encontrar justamente lo que estamos buscando.
Y es que los precios de las fresadoras pueden ser muy dispares: podemos encontrar algunas por tan solo 30-40€ (consideradas las más simples), hasta otras que bien podrían llegar a superar los 500€.
Lo mejor que podemos hacer es decantarnos por una opción intermedia: que haya sido confeccionada con materiales de calidad, que tenga una estructura resistente para asegurarnos la máxima permanencia al paso del tiempo pero que, además, tenga un coste que se ajuste al presupuesto que estamos barajando.

Conclusión a la hora de comprar una fresadora

Teniendo como referencia esta extensa guía de compra de una fresadora, podrás encontrar el modelo que necesitas. No se te debe de olvidar seleccionar el tamaño y el peso correcto, así como saber de antemano las técnicas de corte que vamos a usar para elegir una fresadora acorde a ellas, así como al tipo de fresa que nos hará falta.
Al haber tanta cantidad de modelos en el mercado, analiza de forma minuciosa la descripción de la fresadora y, si tienes algún tipo de consulta, no dudes en plantearla al vendedor especializado.
Comprar una fresadora no es algo que se pueda hacer a la ligera; cada modelo tiene una forma diferente de manipulación, y un uso específico asociado, que habrá que considerar antes de hacer nuestra elección.

Cómo usar una fresadora

Vamos a describir brevemente como usar una fresadora, así como algunos consejos de seguridad para poder operar con ella sin riesgo.

Colocamos el material

Las fresadoras tienen el poder de trabajar con mucha potencia y, por lo tanto, el material con el que vamos a trabajar debe de estar adherido de forma firme la mesa de trabajo. El recorrido que tiene que hacer la fresa debe de ser firme sin encontrar ningún obstáculo.
Si algo entorpece el movimiento, debe de ser estudiado y solventado antes de seguir usando la máquina.

Utilización

En el momento en el que el material esté ya bien sujeto, entonces habrá que colocar la fresadora al principio del mismo y la bloquearemos para lograr la profundidad deseada. Encendemos la fresadora y empezamos a usarla.
Importante: El motor de la fresadora está pensado para usarlo únicamente en una dirección; si usamos la fresadora en sentido contrario, no solo no perforará, si no que la máquina podría llegar a quedar dañada.
Aquí es el punto clave en dónde podemos usar los diferentes elementos de guía como puede ser el tope lateral, la guía para redondeados o la guía de escuadra.
La máquina siempre debe de avanzar en el sentido contrario al movimiento de la fresa.

Cómo detener la fresadora

Cuando hayamos alcanzado el final del material será el momento de detener la máquina. Desbloqueamos primero la caja motor consiguiendo que suba para que la fresa se oculte. A continuación la desenchufamos de la corriente.
Es crucial que la fresa no quede suelta porque el siguiente usuario podría llegar a tener problemas si sale disparada; en lugar de ello, o bien la aseguramos, o bien la quitamos.
Retiramos también los elementos de guía y los guardamos concienzudamente.
Ahora que ya conoces los puntos clave de una fresadora, y los consejos sobre cómo usarla, estás preparado para trabajar con ella.