Mesas de fresado

Comprar una buena mesa de fresado será el siguiente paso que llevaremos a cabo cuando queramos empezar a trabajar con la madera a nivel profesional. Y es que la principal características de estas mesas es que tienen asociadas toda una gran cantidad de funciones que jamás seremos capaces de hace con otro tipo de herramienta.
Una mesa de fresado nos puede servir para llevar a cabo diferentes trabajos de carpintería: por ejemplo, para crear unos bordes perfectos, para ranurar tableros, para dar forma a diferentes trozos de madera.
Los expertos recomiendan, en el momento en el que ya tengamos la destreza suficiente, que creemos nuestra propia mesa de fresado. Sin embargo, si no estás completamente seguro de tus habilidades, o no tienes tiempo para crearla, lo mejor que puedes hacer es buscar una mesa que se ajuste exactamente al uso que le queramos dar.

Todo lo que tienes que saber a la hora de comprar mesas de fresado

La verdad es que tenemos mucho que estudiar antes de comprar una mesa de fresado; y es que, al existir tantos modelos en el mercado, con tantas especificaciones diferentes, la opción no va a ser nada sencilla.
Vamos a estudiar todos los puntos clave:

Tamaño

En lo primero en lo que nos vamos a centrar es en el tamaño de la mesa.
Si vamos a tratar piezas pequeñas, lo mejor que podemos hacer es comprar una mesa que adapte a ellas; así no evitaremos ocupar más espacio del necesario, pudiéndolo usar para diferentes herramientas.
Sin embargo, nunca se sabe para qué vamos a terminar utilizando la mesa de fresado; es posible que tengamos que trabajar con piezas algo más grandes.
Por lo general, en base a su tamaño, nos encontramos con 2 tipos de mesa de fresado:

Mesas de fresado tipo banco

Sin duda, estas son las mesas más habituales que existen, recomendadas más bien para aficionados. Están diseñadas para trabajos estándar y algo más profesionales.
Tienen la ventaja de no ocupar demasiado espacio, además de ser portátiles. Están pensadas para trabajar con piezas más grandes… sin embargo, si queremos hacer un trabajo algo más minucioso, es posible que prefiramos decantarnos por otra opción.

Mesas de fresado independientes

Por otra parte, tenemos este tipo de mesas que son mucho más específicas y personalizables: por ejemplo, nos permiten elevar la pieza con la que estamos trabajando a una altura adecuada, no haciendo falta que usemos un elevador o cualquier otra plataforma para conseguir esa altura.
Están pensadas tanto para trabajar con piezas pequeñas, cómo con piezas más grandes, consiguiendo en cualquier caso la máxima sujeción posible.
También existen extensiones y accesorios que se pueden acoplar a la mesa de fresado, con el objetivo de hacerlas más completas. Son la opción perfecta para aquellos casos en los que el espacio es limitado: la idea es poder agregar estos accesorios cuando nos hagan falta, y retirarnos cuando ya no los necesitemos para ganar algo de espacio.
Sin embargo, si estamos hablando de accesorios que van a ser más bien fijos, quizá valdría la pena invertir en una mesa más grande.

Resistencia

Debido al uso que le vamos a dar a la mesa, necesitamos que esta sea resistente, que se haya fabricado con materiales de gran calidad. Dependiendo del peso de las herramientas con las que vayamos a trabajar, también nos hará falta una mesa mucho más robusta.
No vale la pena invertir en mesas de fresado de baja calidad, ni aunque nuestro presupuesto sea muy bajo. Si lo haces, tarde o temprano te arrepentirás.

Estabilidad

Llegará el momento en el que tengas que hacer mucha fuerza en un punto específico de la mesa; si el modelo que hemos elegido no es lo bastante estable, existirá el riesgo de que la mesa pueda llegar a volcar, con las consecuencias que esto acarreará.
Además, si la mesa no es estable, nos resultados de nuestro trabajo estarán lejos de ser precisos.
Es crucial que elijamos una mesa que tenga unas patas robustas y que su superficie de trabajo sea estable.
Otro de los puntos a considerar es el suelo, ya que este no debería ser irregular. Aquellas baldosas huecas o con mala sujeción también podrían arruinar nuestro trabajo.

Toma de conexión para aspiradora

Lo cierto es que esto no es algo que sea obligatorio, pero si ya has trabajado con mesas de fresado / fresadoras te darás cuenta de que es muy útil.
Estamos hablando de unas tomas especiales mediante las cuáles podemos agregar aspiradoras, tanto particulares como a nivel industrial.
¿Y para qué sirve esto? Cuando estemos trabando con los diferentes materiales, estos emitirán una cierta cantidad de polvo y ciertos residuos que pueden afectar a la visibilidad (por ejemplo, la madera emite serrín); el problema de ello es que, si no vemos lo que hacemos, los resultados distarán mucho de ser los que buscamos, y la precisión disminuirá de forma significativa.
Cómo recomendación personal: elije una mesa de fresado que tenga una toma para una aspiradora.

Almacenamiento: ¿Si o no?

Esta es otra característica a considerar a la hora de comprar una mesa de fresado que no es obligatoria, pero si recomendada.
Existen algunos modelos que nos dan una cierta capacidad de almacenaje debajo (por ejemplo, puede tener cajones o repisas). Esto puede ser muy útil para ayudarnos a tener a mano todas las herramientas que nos hacen falta, o a ahorrar espacio y evitar la acumulación en la mesa de trabajo.

¿Cómo elijo la mesa de fresado que más me conviene?

Lo cierto es que la elección de la mesa de fresado es muy personal, y dependerá de lo que cada usuario quiera. Antes de ponerte a comparar modelos, lo primero que deberías de preguntarte es exactamente el uso que le vas a dar.
Si realizas trabajos a nivel profesional en tu casa, o en una empresa, necesitarás de una mesa de fresado que también sea profesional. Sin embargo, para aquellos aficionados que realizan trabajos de carpintería de manera ocasional, probablemente la mesa de fresado tipo banco sea la mejor opción, por lo menos, hasta que vayamos perfeccionando nuestra destreza.
También deberías de analizar la cantidad de herramientas que vas a utilizar; así podrás elegir una mesa con mayor o menos tamaño, o con espacio de almacenamiento adicional.

Presupuesto

Dependiendo del presupuesto que manejemos, podemos optar a una mesa de mayor o menos calidad.
Podemos encontrar mesas del tipo banco a partir de los 50-60€ aproximadamente, y algunas profesionales que bien podrían superar los 250€.
La mejor opción consiste en encontrar aquella que nos asegure la mejor relación calidad-precio; no gastarnos mucho pero asegurarnos de que va a poder resistir el paso del tiempo.

Consejos de seguridad a la hora de usar una mesa de fresado

Sujeción

Asegúrate de que la pieza de trabajo siempre está bien sujeta a la mesa; para ello deberías de utilizar las abrazaderas que viene con la fresadora, o con cualquier otra herramienta que estemos usando.
Si no tiene abrazaderas, de nosotros dependerá utilizar un sistema de sujeción acorde para conseguir la máxima seguridad posible.
La idea es que la pieza siempre permanezca plana.

Broncas: cuánto más afiladas, mejor

A la hora de usar una broca, es crucial que analicemos que se encuentra en buen estado, así como que estén afiladas. Una broca que no esté afilada dificultará mucho su penetración en la pieza, forzará el motor y pondrá a proba la sujeción con la mesa de fresado.

Cuidado con forzar las herramientas

Las herramientas que vas a utilizar han sido diseñadas con el objetivo de ofrecer un determinado funcionamiento en base a diferentes situaciones; la fresadora debe de ser bajada lentamente para adaptarse a la situación; no solo nos ayudará a conseguir los mejores resultados, si no que también tendremos el control absoluto sobre la herramienta.
Si no las usamos de la forma estipulada, esto no solo afectará al resultado del trabajo, si no también podrá en juego nuestra propia integridad física.

Revisa las tomas eléctricas

Otro de los factores a considerar para usar una máquina de fresado con seguridad es todo lo que atañe a la electricidad; cualquier elemento extraño en los enchufes, o en las tomas eléctrica que interconectan la fresadora o los aspiradores, podría provocar un mal funcionamiento.
Si se detecta cualquier tipo de anomalía, deberíamos de solventarla antes de seguir adelante.

Protección al dejar de usar la fresadora

Antes de cambiar la fresa, es crucial esperar a que esta termine de girar; además, cuando ya hayamos terminado de usar el banco de trabajo, o bien retira la fresa, o bien ajústala totalmente; de esta manera evitaremos que otra persona active el dispositivo y esta pueda provocar un resultado caótico.
Por último, asegúrate de recoger todos los elementos de la mesa y de proceder con su desconexión del tendido eléctrico.
Con todas estas consideraciones sobre las mesas de fresado estarás listo para usarlas sin problemas.